Cuando la niebla se propaga
donde la ausencia se observa
y mi mano traspasa tu rostro
solo se comparte el silencio
sosteniendo el desconcierto.
Y tan solo queda el estigma
que a tu paso me dejaste
por la que transito desolado
como una triste sombra
por el espejismo del amor.
Mientras la vida florece
entre las inasibles incógnitas
de la oscuridad sumergida
que vierten su pasado
al abismo de las eternidades.
Embriagarse de ilusiones
entre las lagunas del tiempo
por los destinos malogrados
y recitarse entre lamentos
que peinan la onda del viento.
Sentirse solo y nostálgico
entre árboles y estrellas
donde se compartían besos
con los corazones atrapados
y las almas confinadas.
Tan solo sé que el destino
escrito con rimas abstractas
se muere lentamente….
ni tan siquiera el mañana
lo salvará del olvido….
Ricardo Miñana © 2012

