En la negrura de la noche
la belleza es el silencio
que luce el cielo en su girar
salvo el confuso fragor
que derraman las estrellas
en su espacio infinito.
La noche cae inmensa
moviendo sus sombras
que vuelan por el aire
como bullicio de almas
atrapadas en su mundo
invisibles a los ojos.
Perderse en otros mundos
con el misterio encantado
descubriendo el destino
plagado de sensaciones
enlazado a las incógnitas
donde la vida es deidad.
En la oscuridad soñada
la última luz del ocaso
donde el universo gira
y el enigma atesora
¡quizás todo sea un sueño!
donde nada es eterno.
Ricardo Miñana © 2012
